El reto de conocer a un cliente cara a cara
A veces no no detenemos a pensar que es cada vez menor el contacto cara a cara con nuestros clientes.
Lo curioso es que se le dedique un artículo en ClickZ, titulado The Take-a-Customer-to-Lunch Challenge, en donde mencionan que «no hay sustituto para el contacto cara a cara con el cliente» y «de ahí que el reto sea conocer personalmente a un cliente».
Afortunadamente en México sigue habiendo un gran contacto entre clientes y proveedores. Aunque no conozco personalmente a todos mis clientes, sí tengo el gusto de conocer a muchos de ellos. El reto es, más bien, tener encuentros más frecuentes con ellos.
Hace tiempo yo me lamentaba acerca de que en México los clientes requieren demostraciones, a diferencia de E.U. en donde se adquieren productos de alta tecnología por catálogo con toda naturalidad. En mi anterior empleo se consumía una gran cantidad de tiempo y recursos en demostraciones físicas de los equipos a los clientes y eso me frustraba un poco.
Pero ahora me doy cuenta que eso, en realidad, es una gran ventaja. De hecho, recientes estudios en E.U., para asombro de los gringos, muestran que los clientes prefieren las demostraciones de los productos y que cuando se hace una demostración se obtiene una ventaja cercana al 50% sobre el hecho de confiar simplemente en la reputación del producto o servicio.
